Un párrafo que antes no estaba

Las Condiciones Comerciales actualizadas de Meta entran en vigor el 30 de octubre y añaden un párrafo que la versión vigente no contiene. La cláusula figura en el apartado de licencias y derechos concedidos a Meta, y autoriza a la compañía, o a cualquier entidad que actúe en su nombre, a usar software automatizado para acceder, indexar, almacenar en caché, analizar y rastrear los dominios y páginas asociados a los productos o servicios de una empresa, y a extraer actualizaciones de ellos de forma periódica.

Una segunda frase cubre qué puede hacer Meta con lo recopilado. Enumera proveer, desarrollar, mejorar, investigar, entrenar y mantener la integridad de los productos de Meta. La palabra decisiva ahí es «entrenar».

El permiso no se limita a los anunciantes. Search Engine Journal informó de que la versión de octubre alcanza a empresas que nunca compran publicidad: el uso comercial se define de modo que incluye gestionar una página, enviar mensajes de marketing, mantener un catálogo de productos y usar Ads Manager o Meta Business Suite.

Cables de fibra óptica conectados a un conmutador de red
La cláusula abarca a Meta o a cualquier entidad que actúe en su nombre. Fotografía de archivo. Brett Sayles · pexels · Pexels License

Qué leen los juristas

Nieman Lab sometió el texto a tres expertos jurídicos, que consideraron que la redacción es lo bastante amplia como para abarcar a medios de comunicación que usan los productos de Meta con fines comerciales. El profesor de Derecho de Cornell James Grimmelmann declaró al medio que el lenguaje equivale a un permiso para que Meta entrene IA con cualquier contenido de esos sitios.

Dos detalles llamaron especialmente la atención. La cláusula abarca a Meta «o a cualquier entidad que actúe en su nombre», por lo que no se limita a los rastreadores propios de la compañía. Y permite crear credenciales de prueba para acceder a las páginas, algo que, según dijo un experto a Nieman Lab, técnicamente permitiría a Meta registrarse como usuario para superar el muro de registro de un sitio. Las condiciones no definen qué es una credencial de prueba ni cómo puede usarse.

Tampoco dejan una salida parcial. Nieman Lab citó el texto, que indica a las empresas que no estén de acuerdo que dejen de usar los productos de Meta con fines comerciales. No hay una casilla que rechace el párrafo de rastreo y conserve la página.

Meta dice que la lectura es errónea

El portavoz de Meta Andy Stone respondió en X el 16 de octubre calificando de falso un resumen del artículo de Nieman Lab y afirmando que no hay cambio alguno en el uso que Meta hace de los rastreadores web. Dijo que la actualización existe para que Meta pueda obtener información precisa sobre productos vendidos en sitios de terceros cuando hace recomendaciones de anuncios y contenidos, y que no se trata de rastrear medios. Remitió a los editores a robots.txt, que según él sigue siendo la vía para señalar una preferencia.

Un segundo portavoz, Daniel Roberts, declaró a Nieman Lab que la actualización consolida condiciones comerciales y publicitarias ya existentes y no cambiará cómo rastrea la compañía a los editores en el futuro.

Una persona leyendo un periódico impreso en una mesa
Meta afirma que la actualización no va de rastrear medios. Fotografía de archivo. Mike van Schoonderwalt · pexels · Pexels License

Dónde divergen de verdad las dos versiones

La respuesta de Stone habla de práctica; la objeción de los juristas habla de permiso. Nada en las declaraciones de Meta niega que la cláusula otorgue el derecho que describen sus críticos: solo que la empresa pretenda ejercerlo así. Unas condiciones de servicio se aplican por su texto, no por la publicación de un portavoz, y Nieman Lab informó de que Meta se negó a responder a sus preguntas sobre si las condiciones alcanzan a los medios.

El argumento de robots.txt tiene la misma laguna. Robots.txt es una petición que un rastreador puede atender, y la cláusula no lo menciona. La preocupación de Grimmelmann, tal como la recogió Nieman Lab, es que un permiso contractual podría defenderse como superior a una instrucción de bloqueo, y no como subordinado a ella.

Qué vigilar

La fecha es lo decisivo. El 30 de octubre las condiciones se aplicarán a toda cuenta de empresa que no haya dejado de usar los productos comerciales de Meta, que son casi todas. Conviene vigilar si Meta revisa el texto antes de esa fecha —no lo había hecho a 17 de octubre— y si alguna asociación de editores pone a prueba la cláusula, sobre todo en Europa, donde los deberes de transparencia del Reglamento de IA sobre datos de entrenamiento se aplican desde el 2 de agosto.