Mil millones de dólares y el fin de los acuerdos de confidencialidad

Amazon Web Services destinará más de 1.000 millones de dólares en los próximos cinco años a las comunidades estadounidenses que albergan sus centros de datos, y dejará de pedir a los gobiernos locales con los que negocia que firmen acuerdos de confidencialidad. Los compromisos los publicó el viernes el consejero delegado de AWS, Matt Garman, que escribió: “ya no utilizamos acuerdos de confidencialidad con los organismos públicos con los que trabajamos en nuestros proyectos”.

Esos acuerdos han sido la parte más disputada de la relación del sector con los condados y los ayuntamientos. Permiten a una empresa negociar condiciones de electricidad, agua e impuestos con cargos públicos a los que luego se prohíbe contar a los vecinos qué se acordó. Renunciar a ellos es la única concesión del anuncio que cambia cómo se librará la próxima pelea por un emplazamiento, y no solo quién la paga.

Para qué es el dinero

El programa se llama Built Together y Amazon dice que se organiza en torno a las tres cosas que las comunidades anfitrionas señalaron como prioritarias. La primera es la formación: los residentes de esas zonas podrán cursar un certificado o un grado medio sin coste alguno, en oficios eléctricos, climatización, fibra óptica, informática, sanidad, educación, seguridad pública y manufactura avanzada. Amazon calcula que llegará a más de 300.000 estudiantes en cinco años.

La segunda son las facturas. Junto a entidades sin ánimo de lucro, compañías eléctricas locales y oficinas estatales de energía, Amazon dice que financiará mejoras de eficiencia en colegios, edificios comunitarios y viviendas particulares, con las que espera reducir entre un 20% y un 40% el coste mensual de la energía en los inmuebles que las reciban.

Estudiantes trabajando en un banco de taller de un centro de formación técnica
Built Together financia certificados y grados medios sin coste para el alumno. Foto ilustrativa. ThisIsEngineering · pexels · Pexels License

La tercera es dinero sin condiciones. Amazon afirma que canalizará millones de dólares al año por comunidad a través de entidades locales y fundaciones comunitarias, para lo que cada lugar señale como prioridad: carreteras, parques, material de bomberos, vivienda asequible, seguridad alimentaria, mejoras escolares o preparación ante catástrofes.

Agua, electricidad y el contador

Garman reiteró el objetivo de que los centros de datos de Amazon sean positivos en agua en 2030, devolviendo a los sistemas locales más agua de la que consumen, y dijo que en 2025 la empresa había recorrido el 75% de ese camino. Amazon publicará una vez al año su consumo y su eficiencia de energía y de agua, y la proporción de su electricidad procedente de fuentes libres de carbono, para que cualquiera pueda comprobarlo.

Las nuevas instalaciones usarán generadores de respaldo que cumplen la norma Tier 4 de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, la más exigente que fija el organismo. Sobre la cuestión que más enfado local ha generado —si los hogares acaban subvencionando las mejoras de red que necesita un hiperescalar— Garman escribió que Amazon trabaja con eléctricas, reguladores y operadores de red “para garantizar que los precios de la energía que pagamos por nuestros centros de datos bastan para cubrir tanto la energía como las mejoras de infraestructura”.

Una subestación eléctrica con transformadores y líneas aéreas
Amazon dice que los precios que paga cubren la energía y las mejoras de red. Foto ilustrativa. Phil Evenden · pexels · Pexels License

Más de cien moratorias

El anuncio no es filantropía, y Amazon no lo presenta como tal. El texto de Garman señala que hay más de 100 moratorias a centros de datos en estudio en todo el país, y atribuye buena parte de la oposición a la desinformación. Ahí está la lógica comercial: el permiso, y no los chips ni el capital, es ya el paso más lento para construir capacidad de IA en Estados Unidos, y a un condado que ha dejado de concederlos no se le compra la decisión.

Lo que el compromiso no incluye es un mecanismo de cumplimiento. Los 1.000 millones son una promesa corporativa, no una condición de ninguna licencia, y las cifras anuales serán las de Amazon. Habrá que vigilar si las próximas negociaciones con los condados se celebran de verdad en público ahora que no hay confidencialidad, y si los reguladores eléctricos de Virginia, Ohio y Misisipi aceptan la versión de Amazon sobre quién paga los cables.