La demanda

Universal Music Group y Sony Music Entertainment presentaron el viernes una segunda demanda contra Suno ante un tribunal federal de Boston, referida a 60.202 grabaciones sonoras, informó Music Business Worldwide.

El objetivo es v6, el modelo que Suno lanzó el 9 de septiembre y que describe como entrenado con música licenciada. Las discográficas no discuten que existan esas licencias. Discuten que licenciar los datos de entrenamiento del modelo más nuevo limpie lo que ese modelo heredó.

El argumento

El núcleo de la demanda no son los conjuntos de datos, sino la genealogía. “Entrenar un modelo ‘nuevo’ con las salidas de un modelo infractor no elimina la infracción: la blanquea, trasladando el valor de la expresión de las demandantes desde las grabaciones copiadas hacia los modelos contaminados”, dice el escrito.

Los mecanismos que nombra son la destilación de conocimiento y los datos de preferencia de los usuarios: un modelo nuevo que aprende de las salidas de uno anterior y de las elecciones que los usuarios hicieron entre ellas. Bajo esa lectura, “todos los modelos que Suno ha publicado, desde sus primeras versiones hasta v6, son producto de la copia original no autorizada y siguen explotándola”.

Filas de discos de vinilo en una tienda de música
Ilustración: Warner Music, BMG y Believe han firmado acuerdos de licencia con Suno. cottonbro studio · pexels · Pexels License

Por qué ahora hay dos casos

Es una segunda demanda y no una ampliación de la primera porque así lo dispuso un juez. En agosto, el juez F. Dennis Saylor IV se negó a que las discográficas añadieran 61.026 grabaciones a su caso original de junio de 2024, al considerar que esas obras adicionales retrasarían un procedimiento que quiere resolver sobre uso legítimo. Señaló que podían presentarse por separado. Ya lo han hecho.

Esa historia procesal importa para quien siga el expediente. El caso original sigue siendo el que producirá una sentencia sobre uso legítimo. Este va de escala, y de si una alegación de datos limpios sobrevive al contacto con la historia del propio modelo.

Qué hay en juego económicamente

La ley estadounidense permite daños legales de hasta 150.000 dólares por obra en caso de infracción dolosa. En ese techo, 60.202 grabaciones supondrían un máximo teórico superior a 9.000 millones de dólares. La demanda pide además sanciones por la presunta elusión de las protecciones de YouTube, que MBW cifra en unos 150 millones.

Auriculares apoyados sobre un escritorio de madera
Ilustración: la disputa es sobre lo que un modelo hereda de los modelos anteriores. Zafer Erdoğan · pexels · Pexels License

Un techo no es una condena, y los máximos legales rara vez son la cifra a la que llega un tribunal. El número importa sobre todo como palanca en un mercado donde algunas contrapartes de Suno ya han preferido pactar antes que litigar: Warner Music, BMG y Believe han firmado acuerdos de licencia con la empresa, y esos acuerdos ayudaron a alimentar v6.

Qué vigilar

La pregunta interesante no es si las licencias de v6 son reales. Es si un tribunal acepta que un modelo puede quedar contaminado por sus antecesores, es decir, que la destilación transmite estatus jurídico junto con capacidad. Si lo acepta, todo laboratorio que haya arrancado un modelo nuevo a partir de las salidas de uno viejo hereda la misma exposición, en la música y mucho más allá.

Suno no ha respondido públicamente a la nueva demanda. Conviene seguir su contestación y si los dos casos de Boston se acumulan.