Una prueba del tamaño de un frigorífico para una idea enorme

Google lanzará el 1 de octubre el primer hardware del proyecto Suncatcher, anunció la empresa el jueves. El satélite, llamado MVP, viaja en la misión compartida Transporter-18 de SpaceX a bordo de un Falcon 9 desde la base Vandenberg, en California, y fue construido con la empresa de imágenes terrestres Planet.

Lo que lleva es deliberadamente modesto: cuatro unidades de procesamiento tensorial de Google, aproximadamente la potencia de un servidor de centro de datos, alimentadas por cerca de un kilovatio de paneles solares. El objetivo no es el rendimiento, sino averiguar si unos aceleradores diseñados para un edificio climatizado sobreviven al lanzamiento, a la radiación y al vaivén térmico de la órbita baja.

La noticia es el calendario. Cuando Google describió Suncatcher como una apuesta de investigación, los prototipos previstos con Planet estaban fijados para principios de 2027. Volar en octubre lo adelanta varios meses.

Por qué llevar una TPU al espacio

El argumento de Google es energético más que computacional. En la órbita adecuada un satélite recibe luz solar casi constante y sus paneles pueden entregar hasta ocho veces lo que producirían en tierra, según la propia estimación de la empresa. Ese es el recurso que más consume un centro de datos de IA y el más difícil de ampliar deprisa en la Tierra.

Un primer plano de una placa de circuito impreso verde
MVP lleva cuatro TPU, cerca del cómputo de un servidor. Fotografía de archivo, no es una placa TPU. Ivan Chumak · pexels · Pexels License

Los obstáculos son igual de físicos. Los chips que se calientan no tienen aire al que ceder calor, así que Google dice haber probado tubos de calor y radiadores en lugar de ventiladores. La radiación es la otra incógnita, y la empresa afirma que sus TPU Trillium aguantaron en pruebas dosis superiores a las de una misión de cinco años: un resultado de laboratorio, comunicado por Google, no una medición orbital.

Qué mide realmente la misión

Se espera que MVP funcione alrededor de un año y responda a una lista corta de preguntas: cómo se degrada el hardware, cómo se mueve el calor y cuánto del diseño hay que cambiar. Una misión de dos satélites prevista para 2027 probará los enlaces láser de alto ancho de banda que necesitaría cualquier agrupación real, porque una constelación de aceleradores no sirve de nada si no pueden hablar entre sí a velocidad.

Un cohete despegando de una plataforma de lanzamiento dejando una estela
MVP viaja en un lanzamiento compartido Transporter de SpaceX desde Vandenberg. Fotografía de archivo de otro lanzamiento. Forest Katsch · pexels · Pexels License

Google ha esbozado el estado final —grupos de decenas de satélites con TPU volando en formación cerrada— pero nada de eso queda decidido por una sola nave con cuatro chips a bordo.

Qué vigilar

La primera señal es si se mantiene la fecha del 1 de octubre; las plazas en lanzamientos compartidos se mueven. Después, las cifras útiles serán las que Google publique y no las que proyecte: cuánta energía entregan realmente los paneles, a qué temperatura funcionan los chips y si la prueba láser de 2027 conserva su fecha. Hasta entonces esto es un experimento adelantado, no un centro de datos.