Una ronda cerrada antes del estreno bursátil
Nscale, la proveedora de nube para IA con sede en Londres, busca unos 3.500 millones de dólares en financiación previa a su salida a bolsa, según informó Bloomberg el 4 de septiembre. El paquete se reparte entre hasta 1.500 millones en notas convertibles lideradas por el fondo Third Point y alrededor de 2.000 millones de Nvidia, con Goldman Sachs como organizador de la operación.
Las notas llevan un descuento de dos dígitos sobre el precio final de la salida a bolsa, con el ajuste de conversión limitado a una valoración de 30.000 millones. Ese tope es la cifra que conviene retener: fija cuánto del recorrido bursátil ceden los inversores previos e insinúa dónde esperan la compañía y sus bancos que se sitúe la operación.
Nscale prevé cotizar en Nueva York. No hay fecha fijada.
Una cartera que se dobló en un mes
La ronda se apoya en una cartera de ingresos contratados de unos 103.000 millones de dólares, frente a los 51.000 millones de un mes antes. Casi todo el salto procede de un único contrato: un acuerdo de 45.000 millones a seis años con Anthropic por capacidad de cómputo, anunciado el 26 de agosto.

Microsoft es cliente en la sede de Narvik, en Noruega, donde la empresa ha levantado 790 millones en deuda de ABN AMRO, DNB, Nordea, SEB y la agencia noruega de exportación Eksfin. Nscale ha encargado unas 194.000 GPU Vera Rubin de Nvidia. Al margen de esta financiación, la firma de robótica Figure comprometió esta semana 3.500 millones con Nscale por hasta 100.000 de esos chips.
33 millones de ingresos frente a una cartera de 103.000
Lo llamativo es la distancia entre la cartera y el negocio. Nscale registró 33 millones de dólares de ingresos en 2025 y más de 100 millones en su último trimestre. Unas cifras que la propia compañía califica de ilustrativas sitúan su potencial de ingresos anuales en 18.100 millones y el de beneficio ajustado en 13.600 millones: son proyecciones de la empresa, no resultados.
Una cartera es la promesa de pagar por una capacidad que aún no está construida. Convertirla exige financiar y entregar centros de datos en el calendario que marcan clientes con alternativas, que es justamente para lo que sirven los 3.500 millones. La participación de Nvidia repite el patrón conocido del fabricante que ayuda a financiar a los compradores de su propio hardware.

Qué vigilar
Tres cosas dirán si el tope de 30.000 millones fue optimista o prudente. Si la salida a bolsa en Nueva York se registra y se fija de precio este mes, como apuntan las fuentes de Bloomberg. Si la cartera sigue creciendo con nuevos contratos de hiperescalares o laboratorios, o si el acuerdo con Anthropic resulta ser el techo. Y si los ingresos trimestrales siguen subiendo al ritmo que sugiere el salto de 33 millones en un año entero a más de 100 en un trimestre.