Una constructora de centros de datos vale ya 30.900 millones

Crusoe, la empresa que diseñó y construyó el campus de Abilene (Texas) sobre el que corre la computación de OpenAI, anunció el 17 de septiembre que había captado 3.900 millones de dólares en una ronda de Serie F con una valoración posterior al dinero de 30.900 millones.

Eso es aproximadamente el triple de los 10.000 millones que la empresa valía tras una ronda de 1.380 millones en octubre de 2025, una revalorización lograda en menos de un año.

La ronda fue coliderada por Atreides Management, Mubadala Capital y Valor Equity Partners. Crusoe indicó que también participaron inversores nuevos y existentes, entre ellos Founders Fund, GIC, Nvidia, la Autoridad de Inversiones de Catar, Radical Ventures y TPG. La empresa describió la operación como sobresuscrita y como un primer cierre, lo que significa que la cifra final puede subir.

Las cifras son de la propia empresa

Crusoe afirma tener más de 6 GW de capacidad bruta contratada entre sus centros de datos y su nube, de los cuales más de 1 GW ya está entregado y operativo. Sitúa el valor total contratado de la plataforma por encima de los 140.000 millones de dólares.

También declaró un crecimiento interanual de 20 veces en las reservas de Crusoe Cloud, más de 100 millones de dólares de ingresos recurrentes anualizados en su servicio gestionado de inferencia y una plantilla superior a 1.800 personas en cinco países. Ninguna de esas cifras ha sido auditada de forma independiente: son datos que una empresa privada decidió publicar mientras levantaba capital.

Aparamenta, aisladores y cables en una subestación eléctrica contra un cielo azul
El negocio de Crusoe se basa en llegar antes a la electricidad. Imagen ilustrativa. Phil Evenden · pexels · Pexels License

Del gas quemado a las fábricas de IA

Crusoe se fundó en 2018 con una idea estrecha: quemar el gas natural que los pozos petrolíferos estaban venteando y usar la electricidad para minar criptomonedas. Trasladó esa misma lógica —poner los ordenadores donde ya está la energía— a la infraestructura de IA.

El campus de Abilene es el resultado más visible. Con cerca de 1,2 GW, se describe habitualmente como la primera sede de Stargate, con Oracle alojando allí cargas de trabajo para OpenAI. TechCrunch informa de que Crusoe construye además un emplazamiento cercano de unos 900 MW para Microsoft y de que firmó un acuerdo a cinco años por 13.000 millones de dólares con Jane Street para servicios de GPU e infraestructura.

La apuesta modular

Lo genuinamente nuevo del anuncio es Spark, un centro de datos modular que Crusoe fabrica en planta, traslada por carretera y conecta a la electricidad disponible en destino.

Eso importa por dos razones. Acorta el intervalo entre firmar un contrato de suministro eléctrico y atender tráfico real, que hoy es el cuello de botella de la capacidad de IA. Y fragmenta un campus de un gigavatio en unidades lo bastante pequeñas como para instalarse donde nadie aceptaría un único edificio enorme, un problema muy vivo ahora que el coste eléctrico de los centros de datos está sobre la mesa del Congreso estadounidense.

Módulos prefabricados apilados detrás de una valla de obra
Las unidades Spark de Crusoe se fabrican en planta y se trasladan por carretera. Imagen ilustrativa. Jef K · pexels · Pexels License

Qué vigilar

La distancia entre 6 GW contratados y 1 GW operativo es toda la historia. La capacidad contratada es una promesa sobre energía, suelo, transformadores y turbinas que deben llegar a tiempo, y el historial reciente del sector en eso es desigual.

TechCrunch informa también de que la dirección de Crusoe ha consultado a Goldman Sachs y Morgan Stanley sobre una posible salida a bolsa. Una empresa valorada en 30.900 millones sobre cifras operativas en gran parte autodeclaradas tendría que publicar cuentas auditadas para cotizar.