Las condiciones publicadas
Cohere mantiene negociaciones avanzadas para captar entre 2.000 y 3.000 millones de dólares con una valoración de 20.000 millones, informó The Globe and Mail el 11 de septiembre citando fuentes. La operación podría cerrarse la semana siguiente, aunque no está cerrada y las condiciones pueden cambiar. Cohere no respondió a una solicitud de comentarios.
Con esas cifras sería la mayor financiación registrada de una empresa emergente privada canadiense. También supone casi triplicar el precio en un año: Bloomberg informó de una valoración de 7.000 millones para la compañía en septiembre de 2025.
Quién participa en la ronda
La lista es inusual. Junto a inversores existentes —Radical Ventures, Inovia Capital, el Healthcare of Ontario Pension Plan, PSP Investments, el Banco de Desarrollo de Canadá y Nvidia—, el Globe informa de que el Gobierno canadiense participa y de que el Gobierno alemán negocia sumarse.

Dos Estados en el mismo accionariado no es un detalle menor respecto a lo que vende Cohere. La compañía ha construido su propuesta sobre la IA soberana: sistemas que un gobierno o una empresa regulada puede ejecutar dentro de su propia jurisdicción en lugar de alquilarlos a un hiperescalador estadounidense. Una ronda financiada en parte por los dos gobiernos más comprometidos con ese argumento es el argumento mismo, expresado en capital.
La fusión con Aleph Alpha lo hizo posible
La mitad alemana de la historia se remonta a abril, cuando Cohere acordó adquirir la empresa alemana Aleph Alpha, una operación que según informó entonces CNBC valoraba la compañía combinada en unos 20.000 millones y le daba doble sede en Toronto y Berlín. El grupo Schwarz, inversor de Aleph Alpha, comprometió 600 millones de dólares en la ronda posterior de Cohere como parte de esa transacción.
La cifra que debe ponerse al día
Frente a los laboratorios de frontera, los ingresos de Cohere son pequeños. La compañía declaró una tasa anualizada de 240 millones de dólares en 2025. Una valoración de 20.000 millones es, por tanto, una apuesta por el segmento empresarial y soberano más que por la escala de consumo: un mercado distinto de aquel frente al que se valoran OpenAI y Anthropic, y con ciclos de compra largos y públicos.

Qué vigilar
Tres cosas. Si la ronda se cierra en el extremo alto o bajo del rango publicado, que es la diferencia entre un colchón de 2.000 o de 3.000 millones frente a las facturas de cómputo. Si se confirma la participación del Gobierno alemán, la pieza que todavía se describe como en negociación. Y qué ingresos declara la compañía combinada tras integrar Aleph Alpha: con esta valoración, la tesis soberana tiene que empezar a aparecer en forma de contratos.