Qué pide Anthropic

Anthropic está pidiendo a sus accionistas que aprueben una clase especial de acciones que daría al consejero delegado Dario Amodei y a sus seis cofundadores un 50,1% conjunto del voto en la mayoría de los asuntos societarios, informó The Information el jueves. Se espera que la votación llegue “en los próximos días”.

Cada uno de los siete posee alrededor del 2% de la compañía. Las nuevas acciones no aportan valor económico adicional; su única función es el poder de voto, y el acuerdo se mantiene solo mientras al menos tres de los siete conserven una participación mínima. Ningún informe ha precisado el tamaño de esa participación.

Anthropic no se ha pronunciado públicamente. La información es de Cory Weinberg, Valida Pau y Julia Hornstein, y fue recogida el viernes por TechCrunch y otros medios.

No es un control total del consejo

La estructura es más estrecha de lo que suele ser el control fundacional. El Long-Term Benefit Trust de Anthropic —el órgano independiente creado para velar por la misión de la empresa, que incorporó en julio al expresidente de la Reserva Federal Ben Bernanke— seguiría eligiendo a la mayoría de los consejeros. Los asientos de los fundadores pasarían de dos a tres. Los empleados recibirían su propia clase de acciones para desempatar en algunos asuntos.

Una revista de negocios abierta sobre una mesa junto a un móvil con un gráfico de cotización
Anthropic ha elegido Nasdaq para cotizar. Fotografía de archivo de una revista de negocios ajena. Leeloo The First · pexels · Pexels License

La propuesta compra a los fundadores una mayoría del voto y una minoría del consejo, con el fideicomiso de la misión intacto por encima de ellos.

La comparación con Palantir

El titular de The Information llama a la estructura “estilo Palantir”. Palantir salió a bolsa en 2020 con acciones de clase F depositadas en un fideicomiso de voto para Alex Karp, Stephen Cohen y Peter Thiel; su folleto decía que esas acciones “darán a estos fundadores la capacidad de controlar hasta el 49,999999% del poder total de voto de nuestro capital social”, y también dependen de que conserven una participación mínima.

El control con doble clase de acciones es habitual en las salidas a bolsa tecnológicas estadounidenses: Mark Zuckerberg mantiene así Meta, y Evan Spiegel, Snap. Lo inusual aquí es que se trata de un grupo de siete y no de una persona, de modo que el control sobrevive a la salida de cualquier fundador y solo se desmorona cuando el grupo baja de tres.

El compromiso filantrópico queda incómodo al lado

Amodei expuso el compromiso de donación de los fundadores en un ensayo de enero dedicado en buena parte al riesgo de que la IA concentre el poder económico. “Todos los cofundadores de Anthropic nos hemos comprometido a donar el 80% de nuestro patrimonio”, escribió, y en el mismo texto: “lo preocupante es un nivel de concentración de riqueza que rompa la sociedad”.

Una torre de oficinas de cristal vista desde la calle
Una ronda de mayo valoró la compañía en 965.000 millones de dólares. Fotografía de archivo de un edificio ajeno. Masood Aslami · pexels · Pexels License

La propuesta no contradice el compromiso —se refiere a votos, no a dinero, y regalar acciones es justamente lo que diluiría el poder de voto en una estructura ordinaria—. Pero significa que quienes advierten sobre el poder concentrado piden conservar el suyo sobre una base que sobrevive a desprenderse de la parte económica.

Qué viene ahora

Anthropic ha elegido Nasdaq para cotizar. Una ronda de financiación en mayo la valoró en 965.000 millones de dólares; TechCrunch informa de que hace poco se valoró en 1,5 billones de dólares en el mercado secundario y de que se espera que la salida a bolsa refleje esa cifra. La compañía también espera un segundo trimestre consecutivo de beneficio operativo ajustado.

La votación de los accionistas es lo inmediato a vigilar, y después el folleto, donde tendrían que quedar por escrito la participación mínima, el alcance exacto de “la mayoría de los asuntos societarios” y las condiciones de la clase de desempate para empleados.