Qué dice la declaración
Veinticinco galardonados con la medalla Fields han firmado un texto titulado “A Severe Misalignment of AI in Mathematics”, publicado en el blog de Terence Tao el 11 de septiembre. Su afirmación central es contundente: “El empeño de las empresas de IA por resolver problemas matemáticos como referencia de evaluación es perjudicial para la ciencia matemática y para la comunidad matemática”.
Los firmantes no sostienen que las demostraciones producidas por máquinas carezcan de valor. Sostienen que la demostración no es el objetivo. Resolver problemas, dice el texto, “es solo una herramienta y un sustituto para alcanzar el objetivo primario de la comprensión conceptual y la intuición”, y ese objetivo es precisamente lo que el ciclo actual de anuncios se salta.
La queja concreta es sobre la velocidad
El mecanismo que describen los matemáticos es procedimental más que filosófico. “A menudo estas soluciones se anuncian con prisa, sin dejar tiempo para una redacción adecuada, para aislar los métodos e ideas nuevos y para citar el trabajo previo relevante”, afirma la declaración. Esa prisa, escriben, plantea graves problemas de atribución y plagio.

Detrás hay un problema de segundo orden. Un resultado entra en las matemáticas cuando otros matemáticos lo leen, lo comprueban, lo generalizan y lo enseñan. El texto lo formula así: sin “los matemáticos dispuestos que deben ocuparse de su desarrollo e integración en el canon matemático, las ideas concebidas por la IA nunca cobrarían vida plenamente”. Una comunidad que se siente excluida del proceso tiene menos motivos para hacer ese trabajo.
Quién firma
Los firmantes abarcan promociones de la medalla Fields desde 1978 hasta la ceremonia de este año, e incluyen a Terence Tao, Pierre Deligne, Maxim Kontsevich, Peter Scholze, Maryna Viazovska, Caucher Birkar, June Huh, Martin Hairer, James Maynard, Manjul Bhargava y al medallista de 2026 Yu Deng. Para un premio que se concede a un máximo de cuatro personas cada cuatro años, veinticinco nombres se acercan al conjunto de los laureados vivos recientes.
El mes que lo produjo
La declaración llega tras quince días de fricción abierta. El 8 de septiembre, el profesor de la Universidad de Nueva York Tristan Buckmaster denunció que OpenAI le había presionado para no acreditar a un colaborador de Anthropic por resolver un problema importante, y puso en duda que la empresa hubiera partido de trabajo hecho con Codex al desarrollar su propia demostración, informó TechCrunch. El 11 de septiembre, el mismo día en que apareció el texto, OpenAI retiró la financiación de un acto de matemáticas en CalTech después de que investigadores de la universidad criticaran a la compañía.

Todo ello sigue a una serie de anuncios en los que los laboratorios de IA reclamaron resultados sobre problemas de larga data, entre ellos el trabajo de OpenAI sobre las ecuaciones de Navier-Stokes y la formalización por parte de Anthropic del último teorema de Fermat.
Qué piden
Las peticiones son concretas y, notablemente, de procedimiento: prácticas de divulgación responsable por parte de las empresas de IA, cita adecuada del trabajo previo, resultados desarrollados lo suficiente para que los matemáticos humanos puedan asimilarlos y lo que el texto llama un diálogo urgente entre la comunidad matemática, los desarrolladores de tecnología y la sociedad.
Nada de eso exige que un laboratorio deje de trabajar en matemáticas. Sí exige que el anuncio llegue con una redacción adjunta, un ritmo más lento del que premia un marcador de evaluaciones. La prueba de si esto cambia algo será el próximo resultado reclamado: si se publica con citas y artículo, o se difunde primero y se documenta después.