Qué publica la revista

TIME ha publicado el relato de una visita privada de Elon Musk a la Casa Blanca en diciembre de 2025 en la que, según la revista, el presidente Trump pasó horas haciendo preguntas a Grok, el chatbot de Musk, sobre su presidencia y su legado. El texto, firmado por Eric Cortellessa y publicado el 1 de octubre, afirma que una de esas preguntas fue cómo reaccionarían los venezolanos si Estados Unidos capturaba a Nicolás Maduro.

Según TIME, el chatbot respondió que Maduro era un dictador represivo y profundamente impopular, y que muchos venezolanos probablemente celebrarían su caída. Trump ordenó al mes siguiente la operación para apresar a Maduro, y cuando llegaron las celebraciones, cuenta la revista, quedó impresionado por la máquina.

Qué demuestra y qué no

No demuestra que Grok causara nada. La revista no dice que el chatbot recomendara la operación, y que un presidente haga una pregunta en diciembre sobre una acción que emprende en enero no prueba que la respuesta la decidiera. Los ataques contra embarcaciones venezolanas ya estaban en marcha cuando ocurrió la conversación.

Una sala de reuniones revestida de madera con sillas vacías y un marco en blanco
Ni la Casa Blanca ni xAI habían comentado el relato el jueves. Foto ilustrativa. Max Vakhtbovych · pexels · Pexels License

Lo que sí demuestra, si el relato es exacto, es el carácter del uso. Un presidente en ejercicio planteó una cuestión sobre el ánimo de una población extranjera a un modelo de lenguaje comercial propiedad de quien entonces era asesor suyo, en una reunión privada, y se quedó impresionado cuando la salida pareció coincidir con los hechos. Eso es usar un modelo como fuente de criterio político, no como herramienta de redacción o de consulta, y es el primer caso conocido a ese nivel.

El patrón alrededor

El papel de Grok en el gobierno estadounidense no es nuevo. TechCrunch, al informar sobre el texto de TIME, señaló que el Pentágono confirmó en junio que el modelo se había usado en relación con ataques durante la guerra con Irán. Un chatbot federal lanzado esta semana funciona con Gemini y Grok.

Una gran antena parabólica de radar vista desde abajo contra un cielo nublado
Los ataques estadounidenses contra embarcaciones venezolanas ya estaban en marcha. Foto ilustrativa. Raul Ling · pexels · Pexels License

El problema evidente del intercambio de diciembre es que nadie puede auditarlo. No hay transcripción publicada, no hay registro de cómo se formuló la pregunta y no hay modo de saber qué habría dicho el modelo ante otra redacción. Un chatbot que le dice a un presidente lo que piensa una población extranjera emite una afirmación que nadie comprobó, y la aparente confirmación —gente en la calle— es el tipo de prueba que también habría seguido a una respuesta equivocada dada con aplomo.

Qué observar

Si la Casa Blanca o xAI cuestionan el relato; ninguna de las dos había comentado en la información disponible el jueves. Si el Congreso pregunta qué registros existen de los sistemas de IA consultados antes de decisiones militares, que es la cuestión que el relato plantea de verdad. Y si alguna de las tres investigaciones estatales y federales abiertas sobre laboratorios de frontera se extiende a cómo se usan estos modelos dentro del gobierno, y no solo a lo que hacen por su cuenta.