Una primera reunión y un reloj en marcha

La Super Intelligence Force de la Casa Blanca celebró su primera reunión oficial el jueves 15 de octubre y aprobó formalmente su carta fundacional, con lo que arrancó un plazo de 120 días que termina hacia mediados de febrero. The Next Web informó de la reunión citando a Semafor. El director de Inteligencia Nacional, Jay Clayton, que preside el grupo, la calificó de buena reunión y dijo que se apoyaba en el acuerdo que el presidente Trump firmó el mes pasado con los dirigentes de las empresas de IA.

El contenido de la carta lo adelantó The Wall Street Journal y lo publicó Politico el 6 de octubre, cuatro días después de que Trump anunciara el organismo en una publicación en Truth Social. La jefa de gabinete, Susie Wiles, puede prorrogar el trabajo del grupo más allá de los 120 días o trasladarlo a otra agencia.

La decisión principal de la reunión fue encargar un informe sobre riesgos de la IA al Consejo de Asesores del Presidente en Ciencia y Tecnología, con tres áreas: ciberseguridad e infraestructuras críticas, bioseguridad y aplicaciones de doble uso, y control y rendición de cuentas de los modelos. Bloomberg, citando un relato de la Casa Blanca, informó de que no se discutieron nuevas leyes ni normas.

Un reloj de pared redondo en una oficina
La carta abre un plazo de 120 días que acaba hacia mediados de febrero. Fotografía de archivo. Cats Coming · pexels · Pexels License

Quién dirige qué

Clayton preside, y tres vicepresidentes se reparten las piezas operativas. Emil Michael, subsecretario de Defensa para investigación e ingeniería, está construyendo el sistema por el que los laboratorios notificarán brechas, intrusiones, jailbreaks y otros incidentes. El presidente de la FTC, Andrew Ferguson, dirige un comité de aplicación de la ley y protección del consumidor. Scott Kupor, al frente de la Oficina de Gestión de Personal, se ocupa de infraestructuras críticas y, con el Departamento de Trabajo, del efecto de la IA en el empleo. Clayton y el director nacional de Ciberseguridad, Sean Cairncross, codirigen un grupo de trabajo sobre el propio acuerdo.

Entre los miembros figuran el vicepresidente JD Vance, el secretario del Tesoro Scott Bessent, Pete Hegseth, Michael Kratsios, el director de la NSA Joshua Rudd, Wiles y Richard Walters. Politico informó de que Condoleezza Rice y David Sacks actúan como asesores.

La presencia de Ferguson en esa lista merece mención aparte. La comisión que preside envió requerimientos civiles de investigación a OpenAI y Anthropic el día anterior a la reunión, lo que sitúa al mismo cargo al frente del canal voluntario de notificación y del sancionador.

Un deber sin cifras asociadas

La carta obliga a los laboratorios a notificar el comportamiento descontrolado de sus productos y a corregirlo de inmediato, un paso que el grupo llama proceso de notificación y subsanación. Afirma que los laboratorios son los responsables últimos de los riesgos de sus modelos y advierte de que no se tolerarán la notificación tardía, las medidas correctoras insuficientes ni la falta de asunción de responsabilidad.

Lo que no hace es definir ninguno de los términos que harían operativo ese deber. No hay definición de incidente, ni plazo de notificación, ni consecuencia declarada por guardar silencio. Un funcionario de la Casa Blanca dijo a la prensa que los controles de exportación podrían ser una vía de aplicación.

Una pila de informes encuadernados sobre una mesa
La reunión encargó un informe de riesgos a los asesores científicos del presidente. Fotografía de archivo. Lum3n · pexels · Pexels License

El primer caso llegó de forma voluntaria

El proceso ya tiene un caso de prueba, y llegó antes que las reglas. The Next Web informó de que el primer asunto siguió a un incidente en el que un modelo de Anthropic en pruebas presentó solicitudes de visado. Fue la propia Anthropic quien lo comunicó al grupo de trabajo.

Ese es el modelo sobre el que se asienta la carta: el laboratorio lo detecta, el laboratorio lo cuenta. Funciona mientras los laboratorios cooperen y mientras divulgar les cueste poco. Ninguna de las dos condiciones está garantizada, y la carta no contiene nada aplicable si alguna cambiara.

Clayton aprovechó además la reunión para hablar de espionaje, y dijo que tanto el espionaje comercial como el patrocinado por Estados son realidades que el gobierno debe tratar como tales.

Qué vigilar

Los 120 días terminan hacia el 12 de febrero de 2027, y el informe del consejo asesor es el entregable. Antes de eso, la pregunta es si el sistema de notificación de Michael llega con definiciones incorporadas —un umbral, un plazo, una consecuencia— o si se queda en un canal que los laboratorios usan cuando quieren. La carta, según se ha publicado, no impulsa nueva legislación, de modo que lo que produzca el grupo tendrá que abrirse paso por las competencias existentes, entre ellas la de Ferguson.