Dinero para comprar piezas, no para encontrar encaje de mercado

Oxide Computer ha levantado una ronda Serie D de 445 millones de dólares liderada por Eclipse, y la razón que da la empresa para necesitar el dinero es insólita en una ronda de capital riesgo: no consigue fabricar racks con la rapidez suficiente para atender los pedidos que ya tiene. Bryan Cantrill y Steve Tuck, que fundaron la compañía en 2019, explicaron la ronda el jueves.

Oxide vende ordenadores a escala de rack —hardware y software juntos— a empresas que quieren operar su propia infraestructura en lugar de alquilarla a Amazon, Google o Microsoft. Era una apuesta a contracorriente cuando los dos empezaron. Lo es menos ahora que la demanda de IA ha vuelto escasa y cara la capacidad de cómputo.

Qué contiene la ronda

Los inversores ya presentes USIT, Riot Ventures y Jane Street tomaron asignaciones grandes, escriben los fundadores, y también entraron Friends and Family Capital y Counterpart. Atreides Management es nuevo. También lo es AMD, que entró como inversor estratégico: un fabricante de chips comprando parte de una empresa que construye sistemas en torno a su silicio.

Una placa de circuito impreso montándose sobre un banco de trabajo
La empresa debe pagar los componentes mucho antes de que salga un sistema terminado. Fotografía ilustrativa. https://kaboompics.com/ · pexels · Pexels License

La propia entrada de Oxide no indica valoración. Forbes, que informó de la ronda el mismo día, la situó en 6.000 millones de dólares. La empresa había levantado antes una Serie B de 100 millones y una Serie C de 200 millones, y dice contar además con líneas de deuda existentes.

La afirmación sobre la rentabilidad

El detalle con el que arrancan los fundadores es una factura fiscal. En la primavera de 2026, escriben, Oxide pagó impuesto de sociedades, salido de las operaciones ordinarias, con beneficio imponible después de componentes, fabricación, salarios y el resto del coste de hacer negocio. Para una empresa de hardware, esa es la parte inusual.

La limitación es el capital circulante. Oxide tiene que pagar componentes y fabricación mucho antes de que un sistema terminado llegue a un cliente, y los fundadores dicen que la demanda “supera con mucho a la oferta”. Añaden que creían poder atender la cartera actual con la financiación y el flujo de caja existentes; la Serie D sirve para atenderla mientras siguen aceptando pedidos nuevos y amplían la capacidad de fabricación.

Cajas de cartón apiladas en altura en un almacén
Los fundadores dicen que la ronda es capital circulante para una cartera que aún no pueden atender. Fotografía ilustrativa. Ihsan Adityawarman · pexels · Pexels License

Por qué alguien compraría un rack ahora

Forbes cita a Cantrill, director de tecnología de la empresa, diciendo que “la economía de la nube pública no es sostenible a largo plazo y a escala”. Las cifras en torno a ese argumento no le han sido favorables hasta ahora: Forbes recoge datos de Gartner que sitúan el mercado de la nube pública en 240.000 millones de dólares en 2019 y 720.000 el año pasado, frente a datos de IDC que cifran el gasto en infraestructura de nube privada en unos 20.000 millones en 2019 y unos 60.000 en 2025.

Lo que ha cambiado no es el argumento, sino la oferta. Cuando las GPU y la electricidad para moverlas son el insumo escaso, poseer la máquina empieza a parecer una cobertura más que una compra nostálgica. Los fundadores se describen como “hijos del estallido de las puntocom” y “cautelosos por naturaleza”, y recuerdan que habían llamado a la Serie C un intento de “eliminar por completo el riesgo de capital de la empresa”. Después levantaron el doble otra vez.