“Son solo disparos”
El consejero delegado de Flock Safety, Garrett Langley, dijo el martes ante el público de TechCrunch Disrupt en San Francisco que los sensores de audio de la empresa detectan únicamente disparos. Preguntado por el material comercial que dice que los sistemas detectan más que eso, respondió: “Son solo disparos”. Mientras hablaba, había manifestantes a las puertas del recinto.
La propia página de producto de Flock para la detección de disparos dice otra cosa. Enumera cuatro capacidades: localizar disparos al instante, detectar tempranamente tomas de calles, identificar choques graves en tiempo real y enviar alertas por accidentes de coche, fuegos artificiales y exhibiciones de conducción temeraria. Las preguntas frecuentes van más lejos: dicen que, además de los disparos, el sistema puede detectar fuegos artificiales, exhibiciones de conducción y otros eventos comunitarios disruptivos, y que su biblioteca de detección está creciendo.

Lo que dijo la empresa después
Un portavoz de Flock, Paris Lewbel, dijo a TechCrunch que la tecnología se usa principalmente para disparos, pero que también puede detectar fuegos artificiales, exhibiciones de conducción y posibles accidentes de coche. La empresa señaló que las palabras de Langley significaban que la herramienta de audio no vigila conversaciones ni analiza el habla, y que actualmente no detecta gritos ni señales de angustia humana.
Esa última frase tiene historia. Cuando Flock anunció la función en 2025, dijo que los sensores escucharían gritos. Tras las objeciones de grupos de privacidad, entre ellos la Electronic Frontier Foundation, la web se cambió para hablar de “sonidos de angustia humana”. Flock dijo después que había retirado la detección de angustia a los clientes que la habían probado.
Por qué importa una brecha así
La cuestión no es si un clasificador distingue un petardo de un disparo. Es qué contrata una ciudad. Una decisión de compra tomada sobre “son solo disparos” es distinta de una tomada sobre una biblioteca de detección que el proveedor dice que está creciendo, y la segunda descripción es la que está en la web del propio proveedor.

Langley dijo además que el producto existe porque la mayoría de la gente no llama al 911 después de oír un disparo, y que el número de micrófonos de Flock es comparable al de ShotSpotter, que según Wired rondaba los 25.000 micrófonos en 2024.
La empresa está bajo presión en varios frentes. Texas y Florida han dado pasos para romper con Flock por motivos de privacidad de datos, Ring, de Amazon, ha puesto fin a su asociación con la compañía, la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles está entre los grupos que la escrutan, y algunos ciudadanos han destruido sus cámaras de vigilancia.
Qué vigilar
El artículo de TechCrunch no nombra ninguna ciudad que use específicamente la función de detección por audio, y Flock no ha publicado una lista. Lo comprobable es estrecho y concreto: si la página de producto vuelve a cambiar. Ya cambió una vez, tras la polémica de los gritos. Si “son solo disparos” es la posición de la empresa, los cuatro puntos bajo la detección de disparos son la prueba.