Qué se ha añadido
OpenAI lanzó el 1 de octubre dos funciones de compra en ChatGPT: un probador virtual y una biblioteca de favoritos. TechCrunch informó de que ahora aparece un botón de probar en las fichas de ropa y accesorios dentro de los resultados de compra. Al pulsarlo, se pide al usuario un selfi o una foto de cuerpo entero, y ChatGPT genera una imagen de esa persona con la prenda puesta.
No se limita a los productos que ChatGPT encontró. El usuario puede subir la imagen de una prenda —basta una captura de cualquier web— y pedir que se la pruebe. Favoritos, la segunda función, guarda productos en una biblioteca, con carpetas, junto a las imágenes de prueba que el usuario ha generado.
El modelo que hay debajo
Ambas funcionan sobre ChatGPT Images 2.5, que según OpenAI produce una iluminación más natural y texturas más ricas, conserva mejor al sujeto de una foto de referencia, sigue instrucciones de edición con más fiabilidad a lo largo de varios turnos y genera imágenes más rápido. Son afirmaciones de la empresa sobre su propio modelo y no se ha publicado ninguna evaluación independiente de ellas.

La foto de referencia se conserva. La razón que da OpenAI es la comodidad: así el usuario no tiene que subir otra para el siguiente artículo. Es una decisión de producto razonable y también un cambio en lo que ChatGPT guarda, porque esa foto es una imagen de cuerpo entero del cuerpo del usuario.
La parte que conviene leer dos veces
La crónica de Engadget recuerda el ajuste por defecto que importa aquí: las imágenes subidas desde una cuenta personal pueden usarse para entrenar salvo que el usuario se dé de baja de esa opción. Ese valor por defecto no es nuevo ni exclusivo de esta función. Lo nuevo es el tipo de imagen que la función pide, y el número de personas que probablemente la subirán.

Hay una lógica comercial en todo ello. ChatGPT lleva un año construyendo una superficie de compra: publicidad en más de sesenta países, pago con agentes en comercios, fichas de producto dentro de la propia respuesta. El probador es el paso que hace que una ventana de chat compita con un probador físico y no con una caja de búsqueda, y favoritos es el paso que convierte una conversación en una cesta a la que volver.
Qué observar
Si OpenAI publica condiciones de conservación específicas para la foto de referencia almacenada, que es lo primero que preguntaría un regulador de privacidad. Si los comercios obtienen algún control sobre cómo se representan sus prendas sobre un cliente, porque una imagen generada que favorece es una representación de un producto. Y si las imágenes de prueba llegan a ser lo bastante fieles como para que bajen las devoluciones, el único número que haría pagar por esto a los comercios.