Qué se construyó

Anthropic publicó el 8 de octubre un relato de un mapa ultravioleta de todo el cielo, montado por agentes de IA bajo la dirección de Brice Ménard, astrofísico de la Universidad Johns Hopkins e investigador de la empresa. Ménard describe su papel como el de guiar a los agentes; los agentes hicieron el grueso del trabajo.

La luz ultravioleta muestra el polvo iluminado por las estrellas. La capa de ozono la bloquea, de modo que solo puede medirse desde el espacio, y no existía ningún mapa completo. El GALEX de la NASA funcionó de 2003 a 2013 y fotografió unos dos tercios del cielo en cerca de 38.000 observaciones, saltándose deliberadamente las regiones brillantes, incluido el plano de la Vía Láctea. El mapa combina luz ultravioleta lejana a 154 nanómetros y cercana a 232.

Cómo lo hicieron los agentes

Los agentes buscaron sondeos ultravioleta públicos y luego hicieron coherente cada uno por dentro, eliminando el resplandor de las estrellas brillantes, con muchos agentes trabajando en paralelo por regiones del cielo. Calibraron los sondeos entre sí, igualaron su resolución y los llevaron a un sistema de coordenadas común antes de fusionarlos.

GALEX aportó el grueso. El Swift de la NASA, el FIMS/SPEAR coreano y el TD-1 europeo cubrieron parte de lo que faltaba. Para el tercio del cielo nunca observado en ultravioleta, los agentes usaron inpainting, entrenado con los dos tercios ya observados junto a datos visibles, infrarrojos y de radio. El Planck de la ESA aportó plantillas de relleno junto a plantillas de Hα, y Gaia proporcionó mediciones en luz visible para estimar la emisión ultravioleta de más de 100 millones de estrellas individuales.

Una antena de radiotelescopio contra un cielo crepuscular
Cuatro sondeos fueron calibrados entre sí y fusionados en un sistema de coordenadas común. Fotografía ilustrativa. Alejandro De Roa · pexels · Pexels License

Cómo lo comprobaron

La validación consistió en ocultar partes de regiones ya medidas y pedir al modelo que las predijera. Esas predicciones quedaron a un 10% aproximadamente de las mediciones ultravioleta reales.

Esa cifra es la razón de que el mapa sea utilizable y no decorativo, y también de que el etiquetado importe. Cada píxel del mapa final está marcado como medido o predicho, y lleva una estimación de incertidumbre. Cerca de un tercio del mapa es predicción.

El error que los agentes pasaron por alto

El detalle más instructivo del relato de Anthropic es un fallo. En el mapa fusionado aparecieron huellas circulares de observaciones individuales de GALEX, causadas por resplandor atmosférico residual. Dos rondas de revisión por agentes no las detectaron.

Ménard sí, y preguntó en lenguaje llano: “Veo discos con la impronta de observaciones individuales; ¿puedes corregir eso?”. Claude corrigió entonces las 38.000 observaciones, lo que llevó un par de horas de procesamiento.

Esa es la forma del resultado. Los agentes se hicieron cargo de un volumen de calibración que ningún investigador abordaría solo, y una persona detectó un artefacto que dos pasadas automáticas de revisión habían dado por bueno.

Un aula magna universitaria casi vacía con filas de asientos escalonados
Anthropic presenta el mapa como material docente y no como instrumento de investigación. Fotografía ilustrativa. DOAN THANH BINH · pexels · Pexels License

Para qué sirve

El trabajo se desarrolló a lo largo de varios días durante el verano y pasó por más de una docena de versiones sucesivas. Anthropic presenta el mapa como material docente y no como instrumento de investigación, y el argumento de fondo de Ménard es sobre los proyectos que no ocurrieron: sospecha que muchos científicos han aplazado trabajos similares que ahora son viables.

Qué vigilar

Lo que merece ponerse a prueba no es el mapa sino el método. Una fusión de sondeos con incertidumbres publicadas y una etiqueta de medido o predicho en cada píxel es verificable por cualquiera que trabaje con los mismos datos, y la cifra de validación del diez por ciento es de la propia Anthropic.

La señal útil será si astrónomos ajenos a la empresa desmontan el mapa, y si el tercio rellenado aguanta allí donde acaben cayendo nuevas observaciones ultravioleta.