La ronda

Unit1, una empresa británica de tecnología musical, ha captado algo menos de 15 millones de libras —20 millones de dólares— para montar conciertos encabezados por lo que llama avatares digitales hiperrealistas de músicos, según informó el domingo The Guardian.

La ronda la lideró Balderton Capital a través del socio Daniel Waterhouse, uno de los primeros inversores de Spotify, y se sumaron inversores existentes como la firma de riesgo Mercuri y Paul McGuinness, el ejecutivo musical irlandés que gestionó a U2 desde finales de los setenta hasta 2013.

Unit1 fue creada el año pasado por Barney Wragg, que dirigió el grupo de entretenimiento de Andrew Lloyd Webber durante cinco años desde finales de 2011.

Qué está construyendo

La empresa quiere ofrecer espectáculos encabezados por avatares de artistas vivos que ya no giran y por recreaciones de actuaciones de músicos fallecidos. Para el segundo caso dice que construirá el avatar a partir de material de archivo combinado con grabaciones de actores y músicos contratados que se parezcan al artista o toquen como él, fundiendo después ambas fuentes.

Un estudio de captura de movimiento con cámaras y marcadores de seguimiento
La empresa filmó a KT Tunstall con cámaras de captura de movimiento en un estudio de Londres. Imagen ilustrativa. cottonbro studio · pexels · Pexels License

Unit1 ha probado el método con la cantautora escocesa KT Tunstall, que trabajó con Wragg durante una etapa en EMI. Fue filmada por cámaras de captura de movimiento en un estudio de Londres recreando una actuación de hace dos décadas en Later… with Jools Holland, y el avatar actualizó sus rasgos a su aspecto actual.

Los espectáculos pretenden poner a músicos reales tocando instrumentos en directo sobre el escenario junto a los intérpretes digitales, con el público viendo una pantalla LED de alta definición combinada con luces, sonido y atrezo. “Para quien está en la sala, lo digital y lo físico se funden sin costuras, y eso le sumerge”, dijo Wragg a The Guardian. “Es teletransportar a un espectador a un tiempo y un lugar”.

Por qué no es Abba Voyage

La referencia de este negocio es Abba Voyage, el concierto con avatares que abrió en el este de Londres en 2022 y se representa en una sala construida para él. La propuesta de Unit1 es una versión más barata de producir y que no necesita un edificio propio, lo que permitiría que un espectáculo se represente en varios países a la vez. El dinero nuevo se destina a investigación y desarrollo y a cerrar acuerdos de propiedad intelectual y licencias con artistas y sus legados.

Una gran pared de pantallas LED en una sala a oscuras
El público vería una pantalla LED de alta definición combinada con luces, sonido y atrezo. Imagen ilustrativa. Asia Culture Center · pexels · Pexels License

La idea es anterior a la ola actual de modelos generativos —un holograma de Tupac Shakur apareció junto a Snoop Dogg y Dr Dre en Coachella en 2012— pero las cuentas cambian cuando la imagen puede producirse sin un espectáculo hecho a medida.

La parte que incomoda al público

Resucitar digitalmente a intérpretes fallecidos es la mitad discutida de la propuesta. Un plan de principios de este año para un avatar de tamaño real impulsado por IA del vocalista de Black Sabbath, Ozzy Osbourne, fue criticado por algunos seguidores como irrespetuoso y de mal gusto.

Wragg dijo que Unit1 trata en la mayoría de los casos “con familiares de los legados para crear algo bien documentado y comprendido: conciertos o grabaciones en directo muy conocidos”, y añadió: “Somos conscientes de que no se quiere caer en el mal gusto”. No quiso decir qué conciertos podría recrear la empresa, aunque antes ha citado actuaciones que le habría gustado ver, entre ellas Queen en Live Aid, los Beatles en el Cavern Club y Jimi Hendrix en Woodstock.

Qué vigilar

Lo que hay que seguir son las licencias. Unit1 tiene dinero y un piloto; lo que todavía no tiene en público es un legado con nombre, una sala con nombre ni una fecha. El primer espectáculo anunciado dirá si los titulares de derechos están dispuestos a firmar, y en qué condiciones.