Leer, pero no escribir

OpenAI conectó ChatGPT con Epic el 1 de septiembre, de modo que las organizaciones sanitarias pueden llevar historiales de pacientes autorizados desde su entorno Epic hasta ChatGPT for Healthcare. El acceso funciona en un solo sentido: la integración es de sólo lectura y el modelo no escribe nada de vuelta en la historia clínica, según dijo OpenAI a TechCrunch. El sistema de Epic contiene registros de más de 325 millones de pacientes.

La compañía describe dos formatos. En el primero, el clínico trae información autorizada del paciente a ChatGPT para revisar antecedentes, detectar cambios y preparar una consulta. En el segundo, disponible en despliegues compatibles, ChatGPT queda integrado en la propia interfaz del sistema de historia clínica, de manera que el asistente vive dentro del expediente y no al lado.

Un segundo conector, para datos públicos

Junto al trabajo con Epic, OpenAI lanzó un plugin de datos públicos sanitarios con conectores específicos a nueve fuentes oficiales. Nombró cinco: ClinicalTrials.gov, CMS Coverage, RxNorm, DailyMed y PubMed.

Un monitor de ordenador sobre un escritorio en una clínica.
La integración es de sólo lectura y no escribe nada en la historia clínica. Beyza Kaplan · pexels · Pexels License

La distinción que traza OpenAI está entre buscar en esas fuentes y consultarlas. El plugin está construido para trabajar con registros, campos, identificadores y versiones concretos, que es lo que separa confirmar la ficha actual de un medicamento de encontrar una página que hable de él.

Las cifras de seguridad son de la propia OpenAI

OpenAI indicó que un grupo de médicos evaluó las respuestas del modelo en 27 casos de uso clínico, entre ellos la revisión previa a la consulta, las cronologías clínicas, la revisión de medicación y los resúmenes de traspaso. Sobre 4.363 valoraciones, afirmó que los médicos calificaron como seguras el 99,1% de las respuestas. En una evaluación aparte en dos rondas, sostuvo que más del 93% de las respuestas obtuvieron una precisión buena o superior para cada una de las cinco fuentes de datos conectadas que se probaron.

Se trata de las evaluaciones de la propia empresa sobre su propio producto, y lo que conviene retener es el resto. El nueve por mil de 4.363 valoraciones son unas cuarenta respuestas. La propia OpenAI ha reconocido que incluso unas pocas respuestas inseguras pueden causar daño, y afronta dos demandas recogidas por TechCrunch: una de un pastor de Florida que alega que ChatGPT le dio una recomendación casi mortal, y otra de familiares que lo culpan de un consejo erróneo de dosificación.

Estanterías con envases de medicamentos en una farmacia.
El plugin de datos públicos conecta con nueve fuentes oficiales, entre ellas DailyMed y PubMed. Magda Ehlers · pexels · Pexels License

Para dimensionar el programa de revisión que hay detrás de esas cifras, OpenAI afirmó que trabaja con cientos de médicos de 60 países, 49 idiomas y 26 especialidades, que han revisado más de 700.000 respuestas del modelo hasta la fecha.

Quién puede activarlo de verdad

El acceso está escalonado y es más estrecho de lo que sugiere el anuncio. Los clientes de ChatGPT for Healthcare deben pedir a un administrador del espacio de trabajo que active ambas funciones. Los clientes de ChatGPT Enterprise pasan por un equipo de cuenta de OpenAI para confirmar su elegibilidad para un Regulated Workspace. Los clínicos individuales elegibles en Estados Unidos pueden instalar el plugin de datos públicos, pero la integración con la historia clínica no está disponible para cuentas individuales.

Los flujos conformes con HIPAA exigen el correspondiente acuerdo de asociado comercial. El espacio de trabajo incorpora acceso por roles, inicio de sesión único y registros de auditoría. Suresh Gunasekaran, presidente y consejero delegado de UCSF Health, señaló en el anuncio de OpenAI que el sistema sanitario participa como socio piloto y está validando las capacidades con equipos de primera línea.

Qué vigilar

Dos cosas dirán si esto es un producto o un piloto. Si socios como UCSF Health publican sus propias evaluaciones en lugar de repetir las de OpenAI, que es la única forma de que la cifra del 99,1% adquiera peso independiente. Y si se mantiene el límite de sólo lectura: escribir de vuelta en la historia clínica es el paso comercial evidente, y la primera integración que cruce esa línea será la que convenga leer con lupa.