Hoy vence el plazo constitucional para que el gobernador Gavin Newsom actúe sobre los proyectos que aprobó la legislatura de California antes de levantar la sesión el 31 de agosto. Varios regulan la inteligencia artificial, y el mecanismo importa tanto como la lista: un proyecto que el gobernador ni firme ni vete antes del 30 de septiembre se convierte en ley sin su firma.

El más trascendente de los que quedan es la SB 947, la Ley contra los Jefes Robot, registrada y presentada al gobernador el 9 de septiembre. Prohibiría a los empleadores basarse únicamente en un sistema de decisión automatizado para sancionar o despedir a un trabajador, y exigiría revisión humana. Si se promulga, entraría en vigor el 1 de julio de 2027.

Qué más sigue sobre la mesa

El seguimiento de Kelley Drye, actualizado el 29 de septiembre, enumera otras cinco medidas de IA pendientes. La SB 1000 modificaría la Ley de Transparencia de la IA de California para eliminar el umbral de un millón de usuarios mensuales de los proveedores cubiertos y sustituir la exigencia de una herramienta de detección de IA por una herramienta de verificación de la divulgación; lleva cláusula de urgencia, así que entraría en vigor de inmediato al firmarse. La SB 1111 aborda la protección frente a réplicas digitales. La AB 1883 trata los datos neuronales y la vigilancia del estado emocional en el trabajo. La AB 2713 exigiría una interfaz de inspección de los datos de procedencia de la IA. La AB 2025 obligaría a divulgar los anuncios de alquiler alterados con IA.

Una pila de expedientes de papel atados con cuerda
Seis medidas de IA seguían pendientes esta semana. Foto ilustrativa. Sara Er · pexels · Pexels License

Leídas juntas, describen a una legislatura que regula aplicaciones concretas y no los modelos que hay debajo: la contratación y el despido, el cuerpo en el trabajo, los anuncios de alquiler, la imagen sintética, los metadatos de procedencia. Nada de eso concede licencias a un modelo ni limita un entrenamiento.

La estructura del plazo

La regla californiana se aplica porque la legislatura levantó la sesión el 31 de agosto. Los proyectos aprobados antes del 1 de septiembre y entregados al gobernador en esa fecha o después deben firmarse o vetarse antes del 30 de septiembre; lo que quede sin tocar se convierte en ley. Eso hace del silencio una decisión con el mismo efecto jurídico que una firma, algo que no ocurre en la mayoría de los estados.

Un escritorio vacío con una silla de oficina
Un proyecto sin firmar se convierte en ley sin firma. Foto ilustrativa. Mikhail Nilov · pexels · Pexels License

El mes que lo precede

Newsom ya ha firmado un paquete sustancial de IA en esta sesión. El 9 de septiembre aprobó la SB 813, que obliga a una agencia estatal a establecer antes del 1 de enero de 2028 un proceso para seleccionar y regular organizaciones independientes de verificación de IA, y la AB 1405, que impone un registro de auditores de IA para el 1 de enero de 2029. El 10 de septiembre firmó la SB 1119, que fija un marco de seguridad para los chatbots de compañía, y la SB 867, que los prohíbe en juguetes hasta 2031. El 28 de septiembre firmó la AB 1609, que obliga a las grandes empresas a revelar que un chatbot de atención al cliente no es humano y a ofrecer un agente humano en 15 minutos.

Qué vigilar

La señal a leer es la SB 947. Es el proyecto que llegaría más lejos dentro del empleo ordinario, y contra el que más han argumentado las organizaciones empresariales. Un veto mostraría los límites del apetito de esta legislatura; una firma, o el silencio, convertirían a California en la primera gran jurisdicción que exige un humano en el circuito antes de que una máquina termine con un empleo.