Las cifras principales
Verasight, una firma de investigación por encuestas no partidista, publicó el lunes un sondeo a 1.500 adultos estadounidenses de 18 años o más, realizado del 16 al 21 de septiembre con un margen de error de 2,6 puntos porcentuales.
El 63% dijo que el desarrollo de la IA debería frenarse. El 5% dijo que debería acelerarse. La distancia entre esas dos cifras es el hallazgo; el resto de la encuesta explica qué hay detrás.
Qué dice la gente que elegiría
Al pedirles elegir entre dos empresas, el 73% dijo que optaría por la que se desarrolla más despacio y dedica más tiempo a las pruebas de seguridad, aunque su tecnología acabe siendo algo menos avanzada.

“La mayoría de los estadounidenses no usa las funciones más avanzadas de la IA, así que el 73% elige la empresa que se desarrolla más despacio y dedica más tiempo a probar la seguridad”, dijo Ben Leff, director ejecutivo de Verasight. Es un argumento sobre preferencia revelada más que sobre miedo: si la capacidad de frontera no es algo que uses, cambiarla por cautela no te cuesta nada.
Centros de datos y quién debe tener el freno
El 78% dijo que se opondría a un gran centro de datos a menos de dieciséis kilómetros de su casa. Es la cifra con consecuencia política más inmediata, porque la ubicación de los centros de datos se decide en el ámbito local y a la vista, mientras que la política de IA se decide a nivel federal y despacio.

Sobre quién debe responsabilizarse del ritmo, el 55% señaló a las propias empresas de IA antes que al gobierno, una respuesta que encaja mal con el deseo de frenar y apunta a un público que quiere contención sin confiar en que los reguladores la impongan.
El 50% situó la IA y las armas nucleares como riesgos equivalentes a largo plazo. El 45% dijo preocuparse más por el daño de un desarrollo acelerado de la IA que por que Estados Unidos pierda una carrera con China, lo que invierte el encuadre que domina el debate en Washington.
Qué vigilar
Una encuesta realizada a mediados de septiembre y publicada en octubre es una instantánea, no una tendencia, y las cifras de Verasight coinciden con otros sondeos recientes en la misma dirección. La pregunta que importa para las elecciones de mitad de mandato es si el rechazo a los centros de datos se traduce en resultados en las urnas locales, porque ahí es donde una opinión difusa se convierte en una decisión concreta.