Qué ha concedido el juez

Un juez federal ha ordenado a OpenAI entregar a Apple un conjunto delimitado de sus propios registros de contratación, en el caso de secretos comerciales que Apple presentó en julio por ingenieros que se fueron al equipo de hardware de OpenAI.

El juez Edward J. Davila, del Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Norte de California, concedió el martes parte de la petición de Apple de practicar prueba anticipada, en Apple Inc. v. Liu, n.º 5:26-cv-07078.

TechCrunch, que revisó la resolución, informa de que Apple podrá ver los materiales de OpenAI procedentes de entrevistas con exempleados de Apple que optaron a puestos de hardware de consumo y robótica: listas de comprobación, guías, instrucciones, manuales, guiones, presentaciones técnicas y registros de conversaciones de entrevista que mencionaran tecnología o componentes de Apple.

Davila también permitió a Apple acceder a mensajes privados de LINE entre personas citadas en el caso, entre ellas Chang Liu y Alyssa Peng, y aprobó las declaraciones de Liu, Peng y Tang Yew Tan, director de hardware de OpenAI. Según la lectura de TechCrunch, OpenAI dispone de cinco días para entregar el material ya recopilado y de 14 para el resto.

Por qué lo ha concedido

El razonamiento va sobre pruebas que se degradan, no sobre si alguien se llevó algo.

Bloomberg Law cita a Davila diciendo que existe “a valid risk that critical forensic evidence on the devices of engineers that OpenAI poached could be destroyed”, y que la prueba anticipada se justifica cuando los secretos pueden quedar “so deeply entangled with OpenAI’s hardware products or other research and development efforts that the harm cannot be undone”. Apple había señalado una conversación en la que Liu y Peng hablaban de restaurar dispositivos propiedad de Apple.

Piezas de un teléfono desmontado y herramientas sobre una alfombrilla de reparación
El caso se refiere a ingenieros que, según Apple, se fueron al trabajo de hardware de consumo y robótica de OpenAI. Fotografia Lui Vlad · pexels · Pexels License

Qué ha rechazado

Davila desestimó la mitad más amplia de la petición. Apple había pedido acceso anticipado a la investigación y el desarrollo de OpenAI sobre acabados metálicos, gestión de energía y funcionamiento de baterías para productos de hardware. El juez resolvió que esos documentos corresponden al calendario ordinario de prueba.

Más que rechazar las peticiones de Apple sobre “Apple Originated Information”, las aplazó: calificó el término de “amorphous as currently defined” y advirtió de que, tal como estaba redactado, podía suponer una “extremely burdensome, and perhaps untenable task” para OpenAI. Apple puede acotar las peticiones y volver a presentarlas.

El caso de fondo

Apple presentó la demanda el 10 de julio de 2026 al amparo de la Defend Trade Secrets Act. Sus alegaciones, tal como las describe TechCrunch, apuntan a un patrón y no a un incidente aislado: que exempleados usaron portátiles de Apple para descargar material confidencial sobre tecnologías, funciones y productos no anunciados, y que personal procedente de Apple ya en OpenAI aconsejaba a colegas que seguían en Apple sobre qué llevar a las entrevistas.

Nada de eso está decidido. Una resolución sobre prueba determina quién tiene que mostrar qué, y nada más.

Sala de reuniones vacía con mesa blanca, sillas y un portátil
Se autorizaron las declaraciones de Chang Liu, Alyssa Peng y el director de hardware de OpenAI. cottonbro studio · pexels · Pexels License

Qué vigilar

La resolución llegó un día antes de que las partes debieran comparecer sobre la moción de OpenAI para desestimar el caso y sobre la petición de Apple de una medida cautelar que impida a OpenAI y a los exempleados citados usar los supuestos secretos, según Bloomberg Law.

Esa vista es la que importa. La resolución sobre prueba decide qué puede leer Apple. La petición de medida cautelar decide si el equipo de hardware de OpenAI puede seguir construyendo lo que construye mientras dura el caso.