Las redes políticas alineadas con OpenAI y Anthropic han gastado hasta ahora 55,7 millones de dólares en las elecciones legislativas estadounidenses de 2026, según un recuento publicado por The New York Times el 29 de septiembre. El dato más llamativo es qué compró ese dinero: de los 95 anuncios colocados por las dos redes, ninguno mencionó los centros de datos y solo algunos mencionaron siquiera la IA.
Quién gasta
Los dos bandos quieren cosas opuestas. Leading the Future, respaldada por el presidente y cofundador de OpenAI, Greg Brockman, junto a Marc Andreessen y Ben Horowitz, quiere menos reglas para la IA y, en particular, frenar un mosaico de leyes estatales. Public First, financiada con al menos 20 millones de dólares de Anthropic, defiende salvaguardas y transparencia.
Ambas operan comités afiliados dirigidos por separado a las primarias demócratas y republicanas, que es la forma en que una red de un solo asunto compra influencia en los dos partidos a la vez.

Los anuncios no van de IA
El Times halló que la publicidad se apoya en el control migratorio, la sanidad y mensajes propios de cada partido, más que en la política de IA o los centros de datos. Es una decisión deliberada y no un descuido: la IA ocupa un lugar bajo entre las prioridades declaradas de los votantes, y los centros de datos se han vuelto impopulares a nivel local en varios de los estados donde se construyen.
La distancia entre los anuncios y el propósito de quien los paga es la noticia. Un votante que ve uno de esos espots no aprende nada sobre por qué se gastó ese dinero.

A dónde fue el dinero
Según el recuento del Times, 52,6 de los 55,7 millones fueron a escaños seguros, casi por completo durante las primarias. Gastar en un escaño seguro no cambia el control de una cámara: decide qué miembro del partido dominante ocupa el escaño y, por tanto, quién se sienta en los comités que escriben la ley tecnológica. Es una forma más barata de moldear un legislativo que disputar escaños ajustados.
Build American AI, una afiliada de Leading the Future, ha dicho que emitirá publicidad a favor de los centros de datos en Kansas, Ohio y Wisconsin. Esos anuncios no entraban en el recuento.
Por qué importa ahora
La pelea que financian estas redes es concreta. Seis proyectos de ley sobre IA llegaron esta semana a la mesa del gobernador de California, la ley de IA de Connecticut entra hoy en vigor y en el Congreso lleva un año circulando un intento de preeminencia federal. La posición del sector en esa pelea se está discutiendo en primarias, y en buena medida sin discutirse en público.
Qué vigilar
Si la publicidad de Build American AI a favor de los centros de datos llega realmente a emitirse en Kansas, Ohio y Wisconsin, y si alguna de las redes gasta en una carrera general donde la política de IA esté en disputa y no dada por supuesta.