Un segundo zar de la IA, con otro nombre
El presidente Donald Trump ha nombrado a Jay Clayton, director de inteligencia nacional, presidente de un nuevo grupo de trabajo de la Casa Blanca sobre inteligencia artificial, lo que lo convierte en el segundo zar de la IA de la administración. The Wall Street Journal informó del nombramiento el sábado; Reuters recogió sus líneas generales el mismo día.
El grupo se llama Fuerza de Superinteligencia —SI, la etiqueta que la administración viene imponiendo en el gobierno federal en lugar de “IA”—. Tiene 120 días para informar sobre los riesgos y las oportunidades de la tecnología y recomendar qué papel debe desempeñar el gobierno federal en su supervisión.
Clayton describió el encargo en términos de posición más que de cautela. El presidente, dijo, pidió un grupo “que asegurara exactamente lo que él dijo: que sigamos siendo los líderes en superinteligencia y que los intereses del pueblo estadounidense estén primero”. Y añadió que “el riesgo de no ser el primero es alto”.
Qué se le pide realmente
El grupo revisará los riesgos vinculados a la IA, examinará los mecanismos que el gobierno ya tiene para notificar brechas e intrusiones y recomendará formas de reforzar la respuesta federal con las facultades existentes.

Esa última frase conviene leerla dos veces. Una revisión acotada a las facultades existentes no es un vehículo para proponer una ley nueva, un régimen de licencias ni una agencia federal. Es una auditoría de lo que Washington ya puede hacer y a qué velocidad: una pregunta más estrecha que la que sugiere el nombre del grupo, y más contestable en cuatro meses.
El foco en la notificación de brechas e intrusiones tampoco es casual. Las últimas dos semanas han dejado una serie de incidentes en los que agentes de IA alcanzaron sistemas a los que no debían llegar, y quién se entera primero dentro del gobierno, y con qué rapidez, se ha vuelto una pregunta práctica.
Quién lo integra
Se nombran tres vicepresidentes: Emil Michael, Scott Kupor y el presidente de la Comisión Federal de Comercio, Andrew Ferguson. Entre los miembros están el vicepresidente JD Vance, el secretario de Defensa Pete Hegseth, el secretario del Tesoro Scott Bessent y la jefa de gabinete de la Casa Blanca, Susie Wiles. David Sacks, el inversor de riesgo que ocupó el puesto de zar de la IA antes en el mandato, y la exsecretaria de Estado Condoleezza Rice figuran como asesores externos.

La presencia de Ferguson es el detalle que más puede pesar en la práctica, porque el organismo que dirige tiene competencias vigentes sobre las empresas que el grupo va a revisar. La de Bessent destaca por otro motivo: ese mismo fin de semana dijo a Axios que la responsabilidad por los riesgos de la IA recae en los laboratorios, que las revisiones federales de modelos siguen siendo voluntarias y que los directivos que avisan de que podrían perder el control de sus sistemas “deberían frenar”.
Clayton fue presidente de la Comisión de Bolsa y Valores y fiscal federal del Distrito Sur de Nueva York. Fue confirmado este año como director de inteligencia nacional, con supervisión sobre 18 agencias de inteligencia, y conserva ese cargo mientras preside el grupo.
Qué vigilar
El reloj de 120 días sitúa la fecha del informe a principios de febrero. La prueba será si el documento nombra facultades y organismos concretos o si se limita a repetir la posición que la administración ya sostiene: ir por delante de China, mantener voluntarias las revisiones y dejar la responsabilidad en los laboratorios.