Qué hace
Google ha empezado a probar una función llamada Call for Me, que permite a Gemini hacer una llamada telefónica a un negocio en nombre del usuario y llevar la conversación, según informó el jueves TechCrunch.
El asistente marca desde el número del propio usuario, se presenta como una IA que llama en su nombre, recorre los menús automáticos, espera en línea y habla con quien conteste. Mientras ocurre, una transcripción en directo corre por la pantalla, y el usuario puede tomar el control de la llamada en cualquier momento.
Las tareas que menciona Google son recados corrientes: preguntar en una tienda si hay existencias, reservar mesa, mover una cita a otra fecha, apartar un artículo. Uno de los ejemplos de la propia compañía es llamar a una pizzería para añadir una pizza a un pedido y recordarles los cubiertos.
Quién puede usarla
La puerta es estrecha. Call for Me se limita a los Pixel 11, 11 Pro, 11 Pro XL y 11 Pro Fold en Estados Unidos, y exige tanto una suscripción de pago a Gemini como estar inscrito en la beta pública de Teléfono de Google.

Google la describe como un experimento temprano y dice que empieza a pequeña escala porque las conversaciones reales tienen matices. “Pedir a una IA que hable en tu nombre es un paso grande que exige confianza genuina”, dijo la compañía. “Por eso hemos construido esta experiencia en torno al control del usuario”.
Dónde encaja en una serie más larga
Google lleva años avanzando hacia esto. Hold for Me esperaba en línea para que el usuario no tuviera que hacerlo; Ask for Me, presentada en 2025, llamaba a negocios para hacer preguntas fijas sobre precio y disponibilidad. Call for Me es la versión que sostiene una conversación abierta y comparte la información que el usuario ha aprobado.

Esa última parte es el cambio relevante. Una función que lee una pregunta guionizada es una comodidad. Un asistente que puede facilitar tus datos, acordar una hora y comprometerte a algo está actuando en tu nombre, y por eso la transcripción en directo y el botón para tomar el control son las piezas que conviene examinar.
Qué vigilar
Las preguntas abiertas evidentes están al otro lado de la línea. Los negocios reciben estas llamadas sin haber aceptado nada, y el efecto de una versión ampliamente desplegada sobre restaurantes y tiendas pequeñas no lo revelará una beta en un único teléfono y un único país.
Lo que hay que vigilar es si Google la extiende más allá del Pixel 11 y de Estados Unidos, si la función sigue tras una suscripción de pago, y si alguna de las empresas que reciben estas llamadas empieza a rechazarlas.