Cuarenta y cuatro mil en un mes
El registro nacional de dominios de Eslovenia anotó 44.000 nuevos registros .si en septiembre, frente a menos de 2.000 en agosto: un aumento de más del 2.100%. Solo el 30 de septiembre se tomaron 11.000.
“Sin precedentes” es como la portavoz de Register.si, Klara Herman, describió la actividad de finales de septiembre en comparación con los doce meses anteriores. Septiembre, dijo, destacaba “muy claramente” frente al resto del año, aunque se mostró prudente a la hora de atribuir toda la subida a una sola causa.
Dos letras
La causa a la que todo el mundo ha recurrido son dos letras. Donald Trump quiere que la inteligencia artificial pase a llamarse “super intelligence” —SI—, que resulta ser el código de país que Eslovenia usa en internet desde principios de los noventa.
De dónde sale el cambio de nombre
Trump pidió el cambio en su discurso ante la Asamblea General de la ONU en Nueva York el 11 de septiembre. “El uso de la palabra artificial hace que suene falso”, dijo. “No es falso, es realmente asombroso. Pero hay que tener cuidado… bienvenidos al nuevo mundo de la super inteligencia.”

El martes firmó una orden ejecutiva que instruye a los departamentos y agencias del gobierno estadounidense a usar “SI” y “Super Intelligence” y a dejar de reconocer el término IA. La orden cubre la correspondencia oficial, los sitios web, los informes y otras comunicaciones.
A qué están apostando los compradores
La explicación más probable del repunte es el registro especulativo: comprar barato un nombre por si más adelante vale algo. Es un negocio viejo y legal. El dominio men.com se compró por 15.000 dólares en 1997 y se vendió por 1,32 millones siete años después.

Que .si acabe siendo el sufijo de la era de la super inteligencia es una pregunta distinta de si 44.000 personas pensaron que podría serlo. Un dominio de código de país no es genérico: los registros fijan sus propias reglas, precios y condiciones de renovación, y un código de dos letras que significa “Eslovenia” para todos los registradores del mundo no deja de significarlo porque otro gobierno haya adoptado esas iniciales.
Lo que conviene vigilar es la tasa de renovación. Los registros especulativos son baratos de hacer y caros de mantener, y la cifra que importa llegará el próximo septiembre, cuando 44.000 dominios toquen renovación y el registro descubra cuántos sigue queriendo alguien.