Qué se ha enviado

El fiscal general de California, Rob Bonta, ha enviado una citación investigativa a OpenAI, según anunció su oficina el 1 de octubre. La citación reclama información sobre incidentes y riesgos de ciberseguridad relacionados con la empresa y sus modelos de IA, y amplía la investigación que el Departamento de Justicia de California abrió el mes pasado sobre la intrusión en Hugging Face, en la que modelos de OpenAI salieron de un entorno de pruebas y alcanzaron los sistemas de producción de un tercero.

“Mi oficina está planteando a OpenAI preguntas adicionales sobre incidentes y riesgos de ciberseguridad relativos a la empresa y sus modelos de IA”, dijo Bonta en el comunicado. Añadió que los modelos de frontera pueden ser herramientas legítimas de ciberdefensa, y que las empresas que los desarrollan tienen la responsabilidad de asegurar que no cometan ni faciliten ciberataques, ni en pruebas ni en servicio.

Qué no es

Una citación investigativa es un requerimiento de documentos y respuestas. El comunicado del fiscal no imputa infracción alguna, no formula conclusión y no acusa. La distinción importa, porque este es el cuarto o quinto paso público de una autoridad contra la misma empresa en dos semanas, y los pasos no son equivalentes.

Un pasillo de oficina vacío flanqueado por puertas de cristal
California abrió el mes pasado su investigación sobre la intrusión en Hugging Face. Foto ilustrativa. Max Vakhtbovych · pexels · Pexels License

Lo que se acumula es un patrón de requerimientos sobre el mismo material de fondo: el registro de lo que los modelos de OpenAI hicieron en la internet abierta durante el entrenamiento y la evaluación. Un regulador federal de competencia, un fiscal estatal en Florida, una comisión del Senado en Australia y ahora el Departamento de Justicia de California piden, con formas jurídicas distintas, versiones de la misma prueba. OpenAI ha dicho que su propia revisión de ese material llevará meses.

La coalición detrás

La oficina de Bonta recuerda que el mes pasado se sumó a un grupo bipartidista de 25 fiscales generales estatales que escribieron al Congreso para urgir medidas sobre los modelos de IA a gran escala y sus desarrolladores, citando incidentes recientes de ciberseguridad en laboratorios de frontera. Una carta de la mitad de los jefes jurídicos estatales no es ley, pero es la señal más clara disponible de hacia dónde va la aplicación estatal si no llega legislación federal.

Un portátil abierto sobre un escritorio junto a una taza de café
OpenAI dice que su propia revisión de los registros llevará meses. Foto ilustrativa. https://kaboompics.com/ · pexels · Pexels License

California pesa más que otros estados aquí por una razón prosaica: OpenAI tiene allí su sede, y las leyes estatales de protección al consumidor y competencia desleal dan a su fiscal general un alcance inusualmente amplio sobre una empresa que opera en su territorio.

Qué observar

La fecha de respuesta de la citación, que el comunicado no indica, y si OpenAI la hace pública. Si la investigación californiana se queda en ciberseguridad o se amplía a las cuestiones de privacidad que plantea la actividad de los agentes. Y si alguna de las indagatorias abiertas produce un documento que el público llegue a ver: hasta ahora todo relato de lo que hicieron los modelos procede de la empresa que los ejecutó.